El concepto, la proposición y los razonamientos constituyen operaciones básicas del pensamiento gracias a los cuales podemos comunicar y participar de las ideas, sentimientos, reflexiones que nos son comunes a los seres humanos. Representan, por una parte, construcciones lógicas del pensamiento y, por la otra, la base de la racionalidad humana.
Las tres operaciones básicas apoyan el conocimiento intelectual así como el científico y, basados en la lógica, expresan un modo correcto de pensar (de la lógica en su sentido general). A las operaciones les corresponde una forma de expresión que puede ser oral o escrita que va desde el concepto, como el nivel básico de expresión, hasta el silogismo, del cual podemos derivar razonamientos deductivos, inductivos o abductivos.
La forma más simple de las operaciones mentales son los conceptos que se constituye por las representaciones mentales de los objetos, como el cúmulo de notas que se considera reúnen las características de aquellos. Los conceptos, base sustancial de cualquier enunciado, se producen bajo procesos de observación, abstracción y la reflexión.
Un concepto contiene dos propiedades de los objetos: la comprensión, referida al conjunto de notas características de un objeto, y la extensión, que reúne la clase de individuos especificada en la comprensión. Entre más específico sea el concepto, es decir, entre más amplia sea la compresión, la extensión se limita. El concepto agua puede incluir toda la contenida en los océanos, sin embargo, si la refiero a la potable, probablemente se me haya reducido de manera significativa.
La expresión gramatical de los conceptos se denomina término y a la expresión mental del mismo se de denomina definición. Los conceptos de mayor extensión se les denomina categorías. Esta es una forma adecuada para el manejo de los conceptos. Asimismo, debe observarse la diferencia entre significación y designación de los conceptos; una e la comprensión del concepto expresado y otra lo designado por el concepto.
Los conceptos adquieren sentido cuando son incorporados a las proposiciones, es decir, cuando se afirma algo en sentido verdadero o falso. A este tipo de enunciado se le denomina proposición (que puede ser afirmativa o declarativa).
Los enunciados con proposiciones necesariamente contienen un significado (lógico) o un planteamiento cognoscitivo, y al estructurar conceptos manifiestan correspondencia en términos del verbo ser; los enunciados predican cosas al respecto de los conceptos. A las proposiciones también se les denomina juicios.
El concepto es al enunciado lo que la proposición al silogismo. La proposición es la expresión gramatical que requiere el silogismo, conjunto de enunciados articulados por la razón que finalmente nos permite configurar razonamientos conclusivos. En síntesis, los conceptos forman enunciados y los enunciados, como proposiciones o juicios, forman silogismos.
Reportes, controles, dudas, reflexiones, relatos, cuentos, historias, reseñas, mentiras y más sobre la búsqueda de un grado
lunes, 30 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
Del conocimiento (que no pretende verdad)
Se dice con frecuencia que el conocimiento se transmite de generación en generación pero, desde un punto de vista formal, lo único que se comunica a lo largo del tiempo es la información acerca de ese conocimiento que, elaborada por los nuevos sujetos del conocimiento, lo aprehenden y lo reproducen para su aplicación en todas las formas del conocimiento, empírico, intuitivo, científico o cotidiano, entre otros.
El conocimiento es un proceso a través del cual el sujeto se relaciona con objetos, relación del la cual resulta, también, conocimiento como producto. Éste puede ser de orden sensorial o, bien, intelectual, dependiendo del tipo de representación interna que de él se genere.
De acuerdo con el texto de Lógica; introducción a la ciencia del razonamiento de Pedro Chávez (editorial Patria), en el conocimiento se implican cuatro elementos: sujeto, objeto, operación y representación interna. Esta última, resulta del proceso cognoscitivo de que es capaz cada uno de los individuos.
Las representaciones sensibles expresan a los objetos en particular a los cuales se les asocian imágenes. Las representaciones intelectuales se establecen como pensamientos referidos a los objetos con base en sus características y al relacionarse se elevan a otras categorías del pensamiento, como son, la formación de términos, conceptos, proposiciones y razonamientos.
De las operaciones que realice el pensamiento o dependiendo de la intención del sujeto respecto de sus relaciones con los objetos, derivarán tipos distintos (en el sentido de niveles) de conocimiento de, entre los cuales, destaca el científico cuya pretensión de validez es precisamente su objetivo.
Y se subraya la pretensión de validez, sujeto a verificabilidad, en virtud de que existe siempre la posibilidad de que un conocimiento resulte falible. La verdad no es un asunto de la ciencia, pues en ella reside la convicción de que no hay nada como un conocimiento de verdad absoluto. El conocimiento científico busca verdades válidas, comprobables, verificables, con un sentido de universalidad construida con el consenso de audiencias científicas en este caso.
El conocimiento es un proceso a través del cual el sujeto se relaciona con objetos, relación del la cual resulta, también, conocimiento como producto. Éste puede ser de orden sensorial o, bien, intelectual, dependiendo del tipo de representación interna que de él se genere.
De acuerdo con el texto de Lógica; introducción a la ciencia del razonamiento de Pedro Chávez (editorial Patria), en el conocimiento se implican cuatro elementos: sujeto, objeto, operación y representación interna. Esta última, resulta del proceso cognoscitivo de que es capaz cada uno de los individuos.
Las representaciones sensibles expresan a los objetos en particular a los cuales se les asocian imágenes. Las representaciones intelectuales se establecen como pensamientos referidos a los objetos con base en sus características y al relacionarse se elevan a otras categorías del pensamiento, como son, la formación de términos, conceptos, proposiciones y razonamientos.
De las operaciones que realice el pensamiento o dependiendo de la intención del sujeto respecto de sus relaciones con los objetos, derivarán tipos distintos (en el sentido de niveles) de conocimiento de, entre los cuales, destaca el científico cuya pretensión de validez es precisamente su objetivo.
Y se subraya la pretensión de validez, sujeto a verificabilidad, en virtud de que existe siempre la posibilidad de que un conocimiento resulte falible. La verdad no es un asunto de la ciencia, pues en ella reside la convicción de que no hay nada como un conocimiento de verdad absoluto. El conocimiento científico busca verdades válidas, comprobables, verificables, con un sentido de universalidad construida con el consenso de audiencias científicas en este caso.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Lo lógico de la lógica
De acuerdo con la lectura, puede desprenderse que la lógica es el estudio de las formas del pensamiento, es decir, de las representaciones mentales de carácter intelectual que establecen relaciones entre el sujeto y objetos, y que son adquiridas por medio de procesos de percepción directa (intuitivos), como conclusión de razonamientos (discursivos), conocidos sin razón evidente ni pretensión (vulgares), como resultado de la experiencia directa (empíricos) o producto del descubrimientos de relaciones constantes mediante la investigación (científicos).
La lógica no se refiere necesariamente al contenido, sin embargo, para lograr profundidad o verdad es necesario proceder de manera lógica (de manera ordenada en un sentido general) para que la relación con los objetos produzcan algo más que sensaciones y nos conduzcan a experiencias de conocimiento. Pero no todo en lógica es verdadero, pues premisas verdaderas pueden conducir a conclusiones equivocadas, tanto en sus aspectos formales y materiales.
La lógica formal está orientada a lograr que los pensamientos articulados puedan llevarnos a inferencias válidas, en tanto que la lógica material está relacionado con la verdad y el error. En este sentido, la lógica material y formal regularmente se refieren al sentido instrumental del pensamiento, aplicable ciertamente a la racionalidad científica o, incluso, a lo común cotidiano.
La lógica tiene su propia lógica, es decir, principios implícitos en todo razonamiento correcto cuyo carácter de universalidad e irrefutabilidad les confiere validez. Una cosa no es sino la misma cosa (principio de identidad); una cosa no puede ser otra (principio de no contradicción); una cosa es o no es (principio de tercero excluido).
El pensamiento construye constantemente enunciados para explicarse o interactuar con el entorno, y para ello utiliza sus sentidos o, bien sus capacidades intelectuales, no obstante a veces de manera intuitiva o también de manera deliberada, construye procesos mentales para alcanzar conclusiones lógicas.
Hacer con lógica es en un cierto sentido aplicar un método al pensamiento para obtener conocimiento en cualquiera de sus categorías, a través de un proceso cognoscitivo que permite al sujeto adquirir representaciones internas de su entorno material e inmaterial. La construcción lógica conferirá validez a sus saberes o, en su caso, propiciará el error.
La lógica no se refiere necesariamente al contenido, sin embargo, para lograr profundidad o verdad es necesario proceder de manera lógica (de manera ordenada en un sentido general) para que la relación con los objetos produzcan algo más que sensaciones y nos conduzcan a experiencias de conocimiento. Pero no todo en lógica es verdadero, pues premisas verdaderas pueden conducir a conclusiones equivocadas, tanto en sus aspectos formales y materiales.
La lógica formal está orientada a lograr que los pensamientos articulados puedan llevarnos a inferencias válidas, en tanto que la lógica material está relacionado con la verdad y el error. En este sentido, la lógica material y formal regularmente se refieren al sentido instrumental del pensamiento, aplicable ciertamente a la racionalidad científica o, incluso, a lo común cotidiano.
La lógica tiene su propia lógica, es decir, principios implícitos en todo razonamiento correcto cuyo carácter de universalidad e irrefutabilidad les confiere validez. Una cosa no es sino la misma cosa (principio de identidad); una cosa no puede ser otra (principio de no contradicción); una cosa es o no es (principio de tercero excluido).
El pensamiento construye constantemente enunciados para explicarse o interactuar con el entorno, y para ello utiliza sus sentidos o, bien sus capacidades intelectuales, no obstante a veces de manera intuitiva o también de manera deliberada, construye procesos mentales para alcanzar conclusiones lógicas.
Hacer con lógica es en un cierto sentido aplicar un método al pensamiento para obtener conocimiento en cualquiera de sus categorías, a través de un proceso cognoscitivo que permite al sujeto adquirir representaciones internas de su entorno material e inmaterial. La construcción lógica conferirá validez a sus saberes o, en su caso, propiciará el error.
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